Instrucciones para un mal día: el vídeo más hermoso que se ha hecho nunca.

¿Quién no se ha sentido tan mal en algún momento que ha pensado que no existía salida? Este inspirador vídeo reproduce un bello poema de Shane Koyczan titulado «Instrucciones para un mal día».



Aquí tienes la transcripción:

La vida es ir hacia ti equipado con tiempos duros y decisiones difíciles.

Tu voz es tu arma; tu pensamiento, la munición.

No hay otros hombres. Sé consciente de que tal y como el instante pasa ahora existe ahora y entonces.

Sé un espejo reflejando tu imagen de vuelta y recuerda las veces en que pensaste que era demasiado duro y que nunca lo superarías.

Recuerda las veces en que te presionaron para dejarlo pero decidiste continuar.

Perdona. Vivir con el peso de la rabia no es vivir.

Concentrarte en la ira te dejará ausente para lo que de verdad necesitas.

El amor y el odio son animales sólo crece aquél que alimentas.

Sé perseverante.

Sé la hierba creciendo en las grietas del cemento, bella, porque no sabe que se supone que no tiene que crecer allí.

Sé decidido. Afirma lo que crees que es verdad de una forma que deje clara la resolución con la que lo aceptas. Si tienes un buen día, sé considerado. Una simple sonrisa puede ser el auxilio que alguien estaba buscando. Si crees con absoluta honestidad que estás haciendo todo lo que puedes haz más aún.

Habrá días malos, momentos en los que el mundo pese tanto sobre ti que sólo busques la salida fácil.

Habrá momentos en los que la sequía de la alegría parezca interminable.

Momentos gastados en pretender que todo está bien cuando claramente no lo está

Vigila tu punto ciego. Fíjate en que el amor siempre está ahí.

Sé paciente.

Cada pesadilla tiene un comienzo pero cada mal día tiene un final.

Ignora lo que otros te han llamado. Te estoy llamando amigo.

Haznos comprender la urgencia de tu crisis.

El silencio nos deja sus propias vías. Así que habla y escucha.

Una palabra tras otra, exprésate y pon tu vida en el contexto.

Si nadie te está escuchando, grita más fuerte.

Haz ruido.

Permanece en equilibrio y abierto.

La esperanza en estas situaciones no es suficiente y necesitarás a alguien en quien apoyarte

En el caso improbable de que no tengas a nadie, busca de nuevo.

Hemos sido bendecidos con la capacidad de escuchar.

Los sordos te oirán con sus propios ojos.

Los sordos te oirán con sus manos.

Deja al corazón llenar los quioscos

Deja a todos leerlo todo.

Acepta los malos días, las noches imposibles.

Escucha las ideas de aquellos que han estado allí, pero vuelve.

Ellos te dirán que puedes apilar la miseria y hacer desaparecer ese bulto, que puedes vestir tu dolor.

Pero llegado el mañana debes cambiarte de ropa.

Todo el mundo conoce el dolor.

Pero no estamos hechos para llevarlo siempre encima.

No estamos hechos para retenerlo tan cerca.

Así que ten por seguro que aunque el dolor pertenece al ahora pronto pertenecerá al entonces.

Cuando alguien te pregunte cómo fue tu día, date cuenta de que para algunos de nosotros es la única manera en la que sabemos decir «tranquilo».

Afloja tus cadenas, abre las palmas, ahora lentamente

Déjalo ir